La cocción o la tintura diluida de una planta, es muy buena para las afecciones de la boca.
La salvia, por ejemplo, alivia la inflamación de las enciás y elimina el mal aliento.
Hiervas preparadas con agua:
Este procedimiento permite obtener los principios activos de las partes duras de las plantas, tales como raíces, tallos, cortezas, semillas, e incluso hojas, cuando son muy recias.
Gargarismos, enjuagues, buchadas Estos métodos sirven para combatir infecciones e irritaciones de boca y garganta. Primero se prepara un cocimiento o infusión de la hierba, se retira del fuego y se deja un rato en reposo; cuando está tibio, se cuela. Luego se introduce una pequeña cantidad de líquido tibio en la boca, de modo que se ponga en contacto con la parte afectada, sin tragarlo; después se lo expulsa. Se recomienda hacerlo varias veces al día, y a lo menos por la mañana y antes de acostarse
